Pocas personas aprecian que todos estos dispositivos inalámbricos vienen con advertencias en letra pequeña de los fabricantes. En la mayoría de los manuales de usuarios de los teléfonos móviles aparece la siguiente nota: “mantener el teléfono a 2,5cm del cuerpo”. Además, hay que recordar que tal aviso fue diseñado pensando en que el teléfono sería utilizado por un hombre grande con una cabeza grande y que utilizaría su teléfono menos de media hora al día.
En las últimas décadas la comunicación interpersonal ha evolucionado drásticamente. Ya no hace falta que las personas estén juntas en un mismo sitio para comunicar entre sí. Hoy en día hay muchas maneras de comunicar a distancia: los teléfonos celulares, internet y sus redes sociales, son los que la llevan.
No sólo los adultos hacen uso (y a veces abuso) de la nueva tecnología
para comunicarse, sino que los menores de edad son también presa fácil
de las campañas publicitarias de las empresas de telecomunicaciones. De
ahí la pregunta de muchos padres: “¿A qué edad se le puede dar un
celular a un niño?”
Para responder a esta pregunta, hay varios factores que hay que tomar en
cuenta: factores psicológicos, sanitarios y de seguridad ya que los teléfonos móviles no son juguetes para niños.
Telefonía móvil y menores de edad: ¿qué dicen los estudios?
En el año 2009, se desarrolló en España un estudio sobre: “Seguridad
infantil y costumbres de los menores con la telefonía móvil”1. El
análisis de los resultados permitió establecer las siguientes
conclusiones: