Consideraciones
sobre el efecto contraproducente y la coherencia necesaria de los
obsequios a niños y niñas en actividades o eventos que organicen o
apoyen instituciones públicas como las educativas, ayuntamientos,
Comunidad de Madrid, etc.
El desarrollo de una actividad lúdica
o deportiva que pretenda fomentar hábitos saludables, es del todo
incompatible con favorecer entre los más pequeños su asociación
con bebidas o alimentos de efectos adictivos, excitantes,
hipercalóricos, cancerígenos, neurotóxicos, etc, expresamente
opuestos al fomento de los hábitos saludables y de mejora de la
salud tanto física como psíquica, que se pretende conseguir.
Además implica la asociación por
parte de los niños y niñas del deporte o la salud con determinadas
y poderosas marcas omnipresententes cuyos productos son directamente
responsables de graves problemas de salud, algunos considerados ya
como graves epidemias.
Por esto si hay obsequio debe ser
coherente con la actividad realizada, en el caso del fomento de la
salud o el deporte saludable para niños agua o zumo sin aditivos
pueden ser adecuados pero nunca productos que deterioren su salud y
mucho menos que favorezcan el consumo de las marcas que los
“regalan”.
Algunos ejemplos especialmente graves
son por ejemplo la Coca-Cola Zero.
Sin valor nutritivo y con aditivos como:
Ciclamato de sodio E-952, prohibido en muchos
países (p.e. por la FDA en 1969), por efectos comprobables como
cancerígeno y teratógeno (defectos en fetos), especialmente dañino
en niños y embarazadas.
Se sabe que produce migraña, cáncer de hígado, vejiga y
lesiones en el riñón y favorece el cáncer de próstata, mezclado
con sacarina es un eficiente matarratas (literalmente).
Aspartamo E-951, adictivo y neurotóxico vendido
bajo los nombres comerciales de Nutrasweet y Equal. Capacidad
adictiva superior a la del alcohol. Incrementa el riesgo de aumentar
el peso corporal dado que aunque tiene pocas calorías, la
fenilalanina y el ácido aspártico, los principales componentes del
aspartamo, desencadenan la liberación de insulina y leptinas. Estas
últimas son hormonas que estimulan el almacenamiento de grasa
corporal.