martes, 1 de octubre de 2013

Los niños son más vulnerables a los efectos de los plaguicidas

pesticidas niños
Los plaguicidas son sustancias tóxicas diseñadas para matar, repeler o inhibir el crecimiento de organismos vivos. El envenenamiento por plaguicidas es un serio problema de salud que afecta a los niños en forma desproporcionada. Los plaguicidas están diseñados para matar y cuando se manejan o depositan inadecuadamente, estos químicos pueden afectar muy negativamente a la salud humana.
Los plaguicidas interfieren en el funcionamiento de los procesos biológicos esenciales para la vida, como los sistemas reproductivo y nervioso. A menudo, este proceso es similar en los diferentes organismos, como insectos o seres humanos, adultos o niños.
Los principales riesgos de los plaguicidas sobre la salud humana se relacionan con la aparición de cáncer, defectos de nacimiento, afecciones del sistema nervioso y del funcionamiento del sistema endocrino.
Las personas pueden estar expuestas a niveles muy altos de plaguicidas durante su trabajo o mediante alimentos o mediante el contacto con el suelo, agua o aire contaminados o por la ingestión directa de plaguicidas. Se sabe que los plaguicidas son responsables de millones de casos de intoxicación aguda por año de los que al menos un millón requieren hospitalización.

Se desconoce el número de niños que están involucrados en este tipo de situaciones, pero basándonos en la experiencia de muchos países, consideramos que es importante. Uno a tres de cada 100 trabajadores en todo el mundo padecen cuadros de intoxicación aguda  y las víctimas son frecuentemente adolescentes.
Varios acuerdos internacionales que convocan a la acción para proteger al ambiente y a los niños de los efectos negativos de las actividades humanas, confirman la necesidad de desarrollar estrategias.
Una vez liberados al ambiente, los plaguicidas se pueden acumular en el aire, agua y suelo dañando especies que no eran su objetivo y reduciendo la biodiversidad. Contaminando las aguas subterráneas, lagos, ríos y otros cuerpos de agua, se contamina el agua de consumo humano (de bebida), los peces y otros recursos que son vitales para la calidad de vida humana. Contaminando el suelo, se pone en peligro la salud de los niños que juegan o trabajan sobre él y se dificulta el posterior uso de la tierra para otros propósitos.
Se reportan que entre 1 y 5 millones de casos de intoxicación por plaguicidas cada año, los que resultan en 20.000 casos fatales entre los trabajadores rurales. La mayoría de estas intoxicaciones tienen lugar en los países en desarrollo, donde las medidas de prevención en general son inadecuadas o completamente inexistentes.
El impacto sobre la salud de la exposición a plaguicidas es probablemente mucho mayor de lo que las citras muestran. Los síntomas de intoxicación por plaguicidas involucran erupciones en la piel y gastroenteritis, son frecuentemente similares a otros problemas de salud, por lo que la relación con la exposición a tóxicos puede no ser detectada. Los profesionales de la salud pueden no tener suficiente formación para diagnosticar la intoxicación por plaguicidas o los medios para reportarlas a los servicios nacionales de salud.
Más aún, es difícil asociar los efectos crónicos sobre la salud debido a varias razones. Los procesos crónicos se asocian a la exposición a dosis más bajas con respecto a la aguda. Hay un período de silencio clínico (de latencia) entre la exposición y los síntomas de la enfermedad, y en casos individuales es casi imposible hacer una relación firme entre ellos.
 Las vías de absorción de los plaguicidas pueden ser respiratoria, alimenticia (comidas o bebidas) o dérmica (a través de la piel o mucosas).
La intoxicación aguda puede causar un amplio rango de síntomas en los adultos y en los niños, dependiendo del tipo de plaguicida. Por ejemplo, los comúnmente usados órgano-fosforados y carbamatos pueden afectar el neuro-comportamiento, como fatiga, mareos y visión borrosa; efectos gastrointestinales como náusea; efectos respiratorios como garganta seca y dificultad para respirar; efectos que involucran a la piel y mucosas como ardor ocular, comezón y nariz enrojecida; y síntomas musculares como rigidez y debilidad muscular. Las intoxicaciones agudas por plaguicidas pueden causar muerte rápidamente o en el curso de semanas, dependiendo de las características del producto y el tipo de exposición.
Algunos efectos a largo plazo sobre la salud causados por los plaguicidas solo se hacen evidentes luego de un largo período de tiempo. Se cree que ciertos plaguicidas pueden causar problemas en la reproducción como abortos espontáneos, prematurez, bajo peso al nacer, defectos de nacimiento y muerte neo natal.
Muchos plaguicidas tienen el potencial de interferir con funciones importantes del desarrollo y la reproducción y pueden causar esterilidad, bajo conteo espermático, cáncer de los órganos de la reproducción y otros efectos.  Efectos sobre el neurocomportamiento: Alterar el desarrollo del sistema nervioso puede afectar el coeficiente intelectual (inteligencia) y problemas de comportamiento.
Ciertos compuestos organofosforados han causado problemas crónicos neurológicos en trabajadores rurales que sufrieron intoxicaciones agudas.
Efectos carcinogenéticos. Algunos plaguicidas causan cáncer en animales de laboratorio, y muchos han sido asociados con cáncer en humanos. La preocupación por los niños es doble. En primer lugar el cáncer en los niños, incluyendo leucemias, sarcomas, linfomas, cáncer de cerebro, ha sido asociado con padres u hogares que han estado expuestos a plaguicidas. En segundo lugar, las personas pueden tener mayor riesgo de desarrollar cáncer durante su vida si han sido expuestas a plaguicidas en su infancia.
Efectos inmunológicos. En experimentos animales se ha probado que algunos plaguicidas comprometen el sistema inmune. Un sistema inmune debilitado, especialmenteven los niños que se encuentranvcreciendo, exacerba las posibilidades de enfermedades infecciosas y cáncer, lo que incrementa índice de mortalidad infantil.
La mayoría de los plaguicidas no han sido evaluados para uno o más riesgos para la salud de los niños, especialmente en neurotoxicidad del desarrollo y efectos inmunológicos.
Exposición general, frecuentemente y a menudo desconocida
Los plaguicidas son ampliamente aceptados y aplicados. Son usados por los trabajadores rurales para tratar cultivos. Se usan en programas de salud pública, que pueden incluir aplicación en los hogares, lugares públicos y en todo tipo de edificios incluso escuelas. Son usados por “aplicadores” entrenados, empleados de mantenimiento, los mismos residentes de los edificios, propietarios y trabajadores rurales. Los plaguicidas más peligrosos deben ser aplicados solo por “aplicadores” profesionales, pero no es esta siempre la situación especialmente en los países en desarrollo. Para el uso dentro de los edificios es esencial la ventilación, que no siempre se respeta adecuadamente.
Una vez usados o vertidos, los plaguicidas pueden contaminar el agua de bebida o dedicada a la higiene o el baño. Pueden contaminar también el suelo, ya sea por el uso en agricultura o como consecuencia de derrames durante la preparación, procesamiento o aplicación. Los sedimentos de ríos, lagos y bahías pueden ser contaminados por los derrames de la producción o utilización de plaguicidas. Limpiar o sanear el agua contaminada, suelos o sedimentos puede ser dificultoso y caro y requiere años de tratamiento.
Una de las fuentes más importantes de exposición son los residuos de plaguicidas en los alimentos. Cultivar sobre o cerca del suelo contaminado y utilizar agua contaminada en cultivos o para lavar pone en riesgo a las personas, y – en especial – a los niños.
Los trabajadores rurales pueden guardar los plaguicidas dentro o cerca del hogar, donde la familia puede tener contacto accidental pudiendo, estos químicos, contaminar migrando al agua y alimentos que se encuentren al alcance.
 El propósito de este documento es proveer información para abogar y desarrollar acciones dirigidas a reducir la intoxicación por plaguicidas y sus efectos sobre la salud de las mujeres y los niños. PINCHA AQUÍ PARA VER EL DOCUMENTO COMPLETO


Fuente:
http://www.ecoagricultor.com/2013/09/los-ninos-son-mas-vulnerables-a-los-efectos-de-los-plaguicidas/

No hay comentarios:

Publicar un comentario